
Jules Audemar y Edward
Piguet tenían 24 y 22 años, respectivamente, cuando crearon
Audemars Piguet en 1875 con la clara intención de fabricar
los mejores relojes del mundo. Desde el principio de su
andadura, la firma se especializó en modelos de gran
complejidad: produjeron su primer Grande complication, un
reloj de saboneta de oro, en 1889. El año 1906 fue testigo
de su primer reloj de pulsera con repetidor de minutos, y en
1920 la firma lanzó al mercado el repetidor más pequeño del
mundo; cinco años después pusieron en venta el reloj más
delgado jamás fabricado. En 1972, Audemars Piguet creó su
buque insignia de los relojes mecánicos de acero, con
tornillos hexagonales en el bisel, llamado “Royal Oak” en
honor de los barcos de la Royal Navy británica que también
llevaban ese nombre.